jueves, 28 de agosto de 2014

Adiós, ríos; adiós, fontes...Hi, America.

Adiós, ríos; adios, fontes;
adios, regatos pequenos;
adios, vista dos meus ollos:
non sei cando nos veremos.
Miña terra, miña terra,
terra donde me eu criei,
hortiña que quero tanto,
figueiriñas que prantei,
prados, ríos, arboredas,
pinares que move o vento,
paxariños piadores,
casiña do meu contento,                   
muíño dos castañares,
noites craras de luar,
campaniñas trimbadoras,
da igrexiña do lugar,
amoriñas das silveiras
que eu lle daba ó meu amor,
camiñiños antre o millo,
¡adios, para sempre adios!
¡Adios groria! ¡Adios contento!
¡Deixo a casa onde nacín,
deixo a aldea que conozo
por un mundo que non vin!
Deixo amigos por estraños,
deixo a veiga polo mar,
deixo, en fin, canto ben quero...
¡Quen pudera non deixar!...
Mais son probe e, ¡mal pecado!,

a miña terra n'é miña,
que hastra lle dan de prestado
a beira por que camiña
ó que naceu desdichado.
Téñovos, pois, que deixar,
hortiña que tanto amei,
fogueiriña do meu lar,
arboriños que prantei,
fontiña do cabañar.
Adios, adios, que me vou,
herbiñas do camposanto,
donde meu pai se enterrou,
herbiñas que biquei tanto,
terriña que nos criou.
Adios Virxe da Asunción,
branca como un serafín;
lévovos no corazón:
Pedídelle a Dios por min,
miña Virxe da Asunción.
Xa se oien lonxe, moi lonxe,
as campanas do Pomar;
para min, ¡ai!, coitadiño,
nunca máis han de tocar.
Xa se oien lonxe, máis lonxe
Cada balada é un dolor;
voume soio, sin arrimo...
¡Miña terra, ¡adios!, ¡adios!
¡Adios tamén, queridiña!...
¡Adios por sempre quizais!...
Dígoche este adios chorando
desde a beiriña do mar.
Non me olvides, queridiña,
si morro de soidás...
tantas légoas mar adentro...
¡Miña casiña!,¡meu lar!


Hoy he tenido que empezar la entrada con Rosalía, como no podía ser de otro modo. Posiblemente me lleve horas escribir esto, porque entre que no hay mucho que contar y que el teclado americano no tiene tildes (por lo que tengo que usar los códigos) esto se hará eterno...



Hoy se cumplen tres semanas desde mi llegada a Round Hill. Aunque parezca increíble. Estoy viviendo tantas cosas que que ni siquiera soy consciente del paso del tiempo. 

He vivido muchas emociones estas semanas. Sinceramente, esto es como vivir en una montaña rusa. Puedes estar abajo del todo y tardar segundos en volver arriba y viceversa. Pero la verdad es que los momentos en lo alto lo compensan todo. La verdad es que tengo millones de cosas que contar. Debería empezar por el principio y contaros mi pequeña aventura neoyorquina, pero creo que la ciudad que nunca duerme merece una entrada para ella sola, así que ha llegado el momento de contaros mis tres primeras semanas americanas.

Todo empezó en el momento en el que Ana, Raúl y yo conseguimos ubicarnos (de milagro, viva nuestro sentido de la orientación) en el aeropuerto de Dulles. Nos dirigimos a la zona de recogida de equipaje y no sé ellos, pero yo sentía que el corazón iba a salir por mi boca. Y los vi. Terry,Ben y Josh con un cartel de colorines en el que se podía leer "Welcome, Ainoa!".Lo siguiente fueron los abrazos, la foto de estudiantes españoles con sus hot families y el viaje a casa (no sin antes parar por un restaurante y mostrarme el pueblo).Al llegar a casa allí estaba Rod, que tenía que irse a trabajar. Y, tras unas horas, por fin pude conocer a Emma. Las ganas que tenía de abrazarla al fin...

Y eso fue sólo el principio. Creo que voy a tener que esquematizar mucho lo que he hecho estos días para que no lleve siglos leer este post.

He de destacar momentos como montar a caballo y el poco tiempo que me llevó enamorarme de Indy (y de Tilly también, pero a la que he montado es a Indy).

Desde el primer momento que llegué aquí mi vida ha sido de película. Porque igual aquí no todo es de color rosa, pero puedo asegurar que las películas se acercan mucho a lo que está siendo mi vida. Y he de decir que ya he cumplido muchos de los tópicos americanos.

He organizado una tea party con Emma y unas cuantas de sus amigas (que muy americano no suena, pero fue genial).

He estado dos veces en Washington DC. Suficiente para estar perdidamente enamorada de la ciuad (y del restaurante italiano al que fuimos, para qué negarlo).

En Washington...Bueno, dicen que una imagen vale más que mil palabras, así que os dejo unas cuantas imágenes para compensar la ausencia de palabras de estas semanas.






He de decir que el museo de Historia Nacional me dejó bastante tocada. Nos dio tiempo a ver la exposición de historia americana a través de la guerra y poco más. Y no voy a negar que salí de allí destrozada. Me pareció realmente interesante, pero supongo que fue demasiada destrucción para mí en un sólo día, sobre todo si le añades una visita a gran parte de los memorials que cubren el mall.

También he estado en una pool party, y no puedo olvidar mis primeras experiencias en la iglesia. No lo comentaré mucho porque como bien sabréis no soy muy partidaria de estas cosas ni una gran fan de la iglesia,sea la que sea. Pero he de decir que me pareció muy interesante a nivel cultural, y cada semana me sirve para conocer gente nueva. Y aunque no me agrade lo que dicen, siempre es mejor con un grupo de rock (rock cristiano,pero rock) de fondo.

Mi host family es... increíble. Sencillamente increíble. No me podía haber tocado una mejor. Me tratan realmente bien, y la verdad es que se hace fácil quererles.

La semana pasada tocó decir adiós (más bien hasta pronto) a Josh y Ben, que se han ido a la universidad. Lo cual me brindó la oportunidad de ver Virginia Tech y el hecho de que haya aparecido en mí un deseo por estudiar en una universidad americana que antes no existía. Paseando por el campus pude visualizarme perfectamente estudiando allí. Luego veo el precio y se me pasa. Pero ese deseo ya está ahí.

En cuanto a comida americana, que el tema da para rato, estoy tan feliz de que mi host family coma sano... Y, por supuesto, Ben y Josh no tardaron en introducirme en la comida popular por aquí haciéndome probar un sandwich de crema de cacahuete y mermelada y escandalizándose cuando les dije que nunca había probado un Smore. Obviamente, no tardaron en ponerle solución improvisando una "hoguera" doméstica con los hornillos de la cocina. También me llevaron a probar los Slurpees y un *introduzca aquí algo como un helado de nata cubierto de chocolate con leche con un oso polar en el envoltorio del que no recuerdo la marca*.

(Por cierto, creo que podría morir de felicidad con los millones de sabores de Oreo que hay por estos lares.)

También he hecho hiking con Emma y Josh por el Appalachian Trail, unas vistas increíbles de las que ya veréis fotos.

El resto de días me he dedicado a conocer gente, disfrutar de las vacaciones y varios millones de cosas de las que sólo dejaré constancia en mi memoria (y en mi diario,en el que llevo como 9 días de retraso,por cierto).

Ahhh, hoy he tenido la orientación en el instituto. Decir que estaba aterrorizada es quedarse corta, pero la verdad es que la he disfrutado mucho y estoy deseando que llegue el martes y empezar las clases. ¡Tengo un schedule realmente interesante este curso! )Os lo mostraré cuando cambie alguna cosa, que me da que toca hacer algún cambio por la convalidación. Ya os contaré.

No tengo mucho más que decir por hoy, pero prometo volver pronto.No digo cuándo, pero pronto.

Biquiños.

Uno de los días que fuimos a comer fuera.







The sound of music.
















Indy.


Virginia Tech


La mejor host sister del universo.

Tea party.










domingo, 3 de agosto de 2014

-1. Por quienes darias la vida sin pararte a pensarlo.


A sólo dos días de dejar tierras gallegas, con el equipaje listo y menos nervios de los que esperaba, parece que se me han agotado las lágrimas. De momento. Aún quedan las peores despedidas, para las que no sé si estoy preparada.

En tan sólo cuatro días estaré instalándome en Round Hill, Virginia. En casa de la familia Appleton, que con ser la mitad de adorables de lo que parecen por lo que he hablado con ellos ya serán increíbles.

Aún no soy consciente de las dimensiones de lo que voy a hacer, y ya van siendo horas. Pero bueno, he decidido que dejarse llevar es la mejor opción.

Hoy quería dedicar un trocito en este blog (nada en comparación con lo que realmente merecen) a las dos personas más importantes (además de mis dos pequeñajos a los que quiero con locura, que ya tendrán su entrada más adelante) . Las dos personas a las que debo todo en la vida, incluso ella misma. No sé cómo voy a aprender a vivir sin ellos,pero supongo que es lo que toca...

Ahora me doy cuenta de que he estado viendo esto del año fuera de casa de forma muy egoísta. Pensando "Deben comprender lo que me pasa. Ellos pierden a una persona durante un año, yo les pierdo a todos." Ahora entiendo que a eso debe añadirse un. "Sí, pero ellos no han decidido que te vayas y son los que tienen que pasar por los mismos sitios de siempre, por los que solían pasar contigo, pero sin ti a su lado."

He aprendido que echaros de menos va a ser algo a lo que acostumbrarse. Y sí, será duro no ir a abrazar a mamá cuando me sienta triste y sola o que papá me haga reír con sus chistes que ni siquiera son graciosos.  Esto es una aventura que me toca vivir sola, pero me los llevo conmigo en cada instante.

Va a ser inevitable pensar en vosotros cada día y me cuesta escribir con claridad tratándose de este tema. Es difícil pensar sin que las lágrimas caigan sin remedio.
Habéis estado ahí cada día de mi vida, me lo habéis enseñado todo y a la vez me habéis dejado crear mi propio camino, aprender por mí misma.
Por mí misma, sí, pero acompañándome si la piedra con la que tropezaba insistía en seguir invadiendo el camino, ayudándome a saltarla.

Sabéis lo esenciales que sois y lo que os quiero, pero nunca está demás recordároslo de nuevo.

Y es que, a pesar de los malos momentos, que quedan eclipsados por todos los buenos, al pensar en vosotros mis labios dibujan una sonrisa y susurran un GRACIAS a gritos.

Sois los mejores padres que jamás pude desear, creo que el mundo entero debería envidiarme sólo por el hecho de poseer vuestros genes y teneros junto a mí. Y estoy segura de que, haga lo que haga en la vida, nada puede salir mal teniéndoos a mi lado.

No se puede decir otra cosa si con tan sólo un abrazo conseguís que las lágrimas se conviertan en sonrisas cuando tienen que hacerlo y sabéis dejar que llore cuando esas lágrimas son necesarias, pero siempre se llora mejor abrazada.

Sé que esto es muy duro para vosotros, y que va a resultar difícil tenerme lejos, pero parte de mi corazón se queda en Vigo, a vuestro lado y sé que estaréis esperando con los brazos abiertos.

Es momento de saltar del nido, abrir las alas y echar a volar.

Pero no me preocupa, estoy segura de que estáis en el suelo sonriendo y a la vez preparados a la espera de una caída por si hay que amortiguarla.


               GRACIAS.



         SOIS INCREÍBLES.

martes, 29 de julio de 2014

-6. Ohana.

Hoy voy a permitirme robar el título de la última foto de Sara. Y de Lilo y Stich. Porque sí, todos juntos habéis redefinido el nombre de familia. Y no puedo estar más orgullosa de teneros a mi lado.

Y es que no sé qué sería de mi vida sin vosotros. Y no sé qué será de ella mientras no os tenga a un par de minutos de casa o incluso en ella para achucharos. Me tenéis muy mal acostumbrada. Me habéis acostumbrado a quereros.

Todo empezó esta tarde...Bueno, todo empezó mucho tiempo atrás. Pero hoy me toca contar la historia que ha provocado que esté por aquí escribiendo a estas horas. (Aclaración, empecé a escribir ayer sobre las 2 o 3 am, por eso esta frase, voy a mi ritmo)

Ese momento en el que Carol te dice "Oye, ¿nos vamos a pasar la tarde a Cangas?" Y tú asientes, porque hay pocas cosas de las que tengas más ganas que de aprovechar tus últimos días con ella. De pronto te enteras de que Tania también viene. Y cuando Cris te pide que hagas una tarta para una cena de mañana y empieza a preguntarte cómo tienes la semana y si no vas a hacer una fiesta para decir adiós a tus amigos, debes empezar a olerte algo. Pero aquí la ingenua de Ainoa ayudó a hacer la tarta y se fue con su inocencia a prepararse para ir a la playa sin la más mínima sospecha de lo que sucedería minutos después.

Ese momento en que Cris os dice "Os llevo al puerto en coche" Y luego dice "No, mejor no. Corred que vais a perder el bus. Vas con prisa a abrir el portal para salir y te encuentras a tus Chichigüitos ( y a quienes no son Chichigüitos pero como si lo fuesen) y parte de la familia. Y claro, tu reacción natural es que se te abra la boca hasta llegar a los tobillos, encogerte de hombros y quedarte paralizada (mi cara tenía que ser para verla). Y allí te quedas, sonriendo con lágrimas en los ojos, intentando que no salgan y abrazando sin ser consciente de lo que pasa a la gente a la que quieres.

Y empezó la fiesta.Piscina, mucha piscina. Saúl liándola por el medio, en su línea entre gamberro y adorable. Música. Bailar en el jardín. Bailar en la piscina. Abrazarlos a todos como si no pudieses volver a hacerlo y sentirte querida. Y sentir que los quieres.

Hoy sólo puedo dar las gracias a Carol por organizar toda esta locura y conseguir que no me enterase de nada para que mi cara de idiota fuese mayor. Va a ser muy duro no tenera alguien como ella para compartir ataques de risa o discutir sobre quién apaga la luz. Y lo mismo digo de mis Chichigüitos, con los que he compartido mi vida durante años. Muchos de ellos han estado ahí desde antes incluso de que pueda recordarlo. Cuando alguien está en tu vida durante toda ella, o aparece y te hace sentir que siempre estuvo ahí, nunca te planteas que en algún momento vaya a faltar o no vayas a tenerle a tu lado. He tenido la suerte, y todavía la tengo, de tener a un grupo de personas increíbles a mi alrededor. Esas personas que sabes que, pase lo que pase, van a estar ahí para sacarte una sonrisa. Aunque eso sea a través de una pantalla a más de 6000 km de distancia.

Las despedidas han comenzado, y realmente soy incapaz de ser consciente de ello. No me cuesta decirles adiós, porque continúo con la sensación de que al día siguiente voy a estar con ellos de nuevo, como todos los días. Será duro el golpe de realidad cuando llegue el día en que me dé cuenta de que no van a estar, y en ese momento ellos ya no estarán ahí. No va a ser fácil retomar una vida que has dejado en stand by durante un año, pero la aventura está a punto de comenzar, no hay vuelta atrás. Y saben que les quiero, es lo que más me tranquiliza.
Tengo que dar las gracias también a quienes no pudieron estar ayer.Para mí lo estuvisteis.Sois de lo mejor.

GRACIAS, GRACIAS UNA VEZ MÁS POR SER LAS PIEZAS QUE FORMAN PARTE DE UN PUZZLE PERFECTO.






Ya habrá tiempo para más fotos, hoy no estoy especialmente inspirada y un concierto de Malú, el último en mucho tiempo, me está esperando. Tengo que dejaros por hoy.

Una semana. Una sola semana para volar hacia una nueva vida.



viernes, 11 de julio de 2014

-24. You've got time.


Aquí me tenéis de nuevo, con la cuenta atrás disminuyendo a una velocidad escalofriante. Es increíble ver cómo las escasas cifras que me separan de la ciudad que nunca duerme se mueven sin que todavía tenga consciencia del tiempo que pasa.

Muy poco tiempo y muchas cosas que contar. Así se resumiría el último mes de mi vida. La verdad es que en el resto de entradas me he dejado demasiadas cosas en el tintero que no quiero que se queden fuera de este rinconcito de mis pensamientos. Intentaré ser breve, ya que algo me dice que esta entrada será algo densa... Si ya me cuesta mantenerme al día ahora, no me imagino lo difícil que será ser constante desde el otro lado del charco.

Para empezar, no he mencionado nada sobre nuestra escapada a Madrid el pasado 28 de mayo ( que ya suena muy lejano, pero se siente como si hubiesen pasado dos días) para ir a la Embajada de los Estados Unidos. Un viaje genial en que las caras que cada vez resultan más conocidas se unieron para un día lleno de risas y anécdotas para no olvidar...Ay, qué fácil ha sido coger cariño a los becarios. Si queréis leer más sobre el viaje haced click en los enlaces de la izquierda, varios de ellos hablan del viaje en sus blogs)



(Como podéis comprobar, la felicidad no me hace ser más fotogénica. Sigo en mi línea. Intentaré perfeccionar las poses cuando llegue a USA. JAJAJA)




Poco después tocó una nueva despedida ( a las que ya comienzo a acostumbrarme, no sé hasta qué punto puede ser eso bueno...Aunque cuanto más se acerca el 5 de agosto, más dolorosas se vuelven. )
Entre unas cosas y otras, llegó el día del estreno de "O Retablo das marabillas", la obra que representamos este año en la escuela de teatro. Tal y como iban las cosas, todo auguraba el desastre ( igual influye mi pesimismo crónico, pero esta vez era verdad). Y bueno, al final digamos que fue decente, no se le puede dar más. Pero lo mejor (o peor, según se mire) vino en el momento de caer el telón. Marta y Diego, mis estrellas, salieron al centro del escenario y me hicieron salir con ellos, donde me entregaron una rosa y una carta. Yo estaba dispuesta a irme muy agradecida y con mi sonrisa en la boca y la emoción en los ojos, pero no. Me hicieron leer la carta frente a todo el público. No sé si el público llegó a entenderla, porque las lágrimas me cegaban y me impedían leer la línea siguiente. Como para no quererlos... Sólo puedo dar las gracias a todos mis compañeros de la escuela. Si llego a tiempo, en un año estaré aplaudiéndoos cual loca desde el patio de butacas. Me quedo con cada sonrisa y con el millón de grandes momentos que he pasado a vuestro lado. Os adoro, de veras. GRACIAS una vez más.

(Aquí estoy yo llorando como una idiota mientras intentaba leer)

(Esta es la carta, que con cosas así como para no llorar... )

Unos días después tocó salir para Cataluña. Creo que no pude pasármelo mejor en la excursión de fin de curso. Fue la oportunidad perfecta de disfrutar de un sitio nuevo con la gente a la que quiero. La sonrisa es inevitable al recordar esa semana. 




Una semana después, llegó la entrega de credenciales que nos acreditan como estudiantes de intercambio (*inserte aquí momento de máxima felicidad e ilusión*) y con ella la última reunión oficial de becarios hasta que nos veamos los 75 de nuevo el esperado 5 de agosto. Tras una reunión de casi tres horas en la sede de Inditex de la que me quedo con momentos como en el que nos explican el funcionamiento de un váter americano (Ajá. Es en serio) o las historias de la americana con acento de Sevilla. Después nos entregaron las camisetas de "Becas High School" y una maleta que debemos llevar como equipaje de mano. Otro día inolvidable para sumar a la lista. Quién me iba a decir que esta aventura traería tal cantidad de grandes momentos incluso antes de empezar...
De ese día os dejo la foto oficial y algunos de los links a artículos que nos mencionaban en los periódicos. 


Llegando ya a algo más reciente, este lunes tocó irse a Santiago de Compostela a una de nuestras últimas quedadas de becarios. Siempre es genial encontrarse con gente con tus mismos nervios, gustos, preocupaciones... Con la novedad esta vez de que teníamos con nosotros a Nacho y Cris , que acaban de volver de Estados Unidos. No me cansaré de darles las gracias por sus consejos y por tranquilizarnos como lo han hecho. Si son un amor, pues habrá que decirlo. Y bueno, creo que voy a ir parando ya, porque esto empieza a hacerse largo...

(De izquierda a derecha: Ichi, Victoria, Celia,Cris, Sofía, Nacho, Cris y yo)

(Yo, Julia, Cris, Iziar, Elba, Nacho, Victoria, Eva, Sofía, Alberto, Edu, Ana, Martín, Cris, Celia y Borja)


Bueno, para terminar os dejo con la canción que da nombre a este post y la banda sonora de una de mis series favoritas, ya que su título es algo que a menudo suelo olvidar últimamente :



24. Todavía 24 días. ¿O quizás sólo 24 días?